sábado, 16 de octubre de 2010

FOLLETOS




CONFERENCIA

Factores que
 influyen para
 que se empieze
a reconocer como
 una etapa del
 desarrollo humano 
Factores que influyen para que en diferentes épocas y culturas se asignen roles distintos a los jóvenes.

a) Indefinición  Histórico-Social y cultural de la adolescencia como fase del desarrollo Humano
Todo momento histórico de la humanidad ha contado con la presencia latente del adolescente, sin embargo, no ha tenido el reconocimiento social que hoy en día en nuestra cultura tiene.


Socio-culturalmente hablando, la historia reconoce el desarrollo humano en tres fases esencialmente: niñez, madurez y vejez, etapas que dispersan al joven entre dos mundos como ser actuante, la infancia y la adultez. 

La indefinición social y cultural del adolescente es un factor subjetivo, a pesar de ser fisiológicamente una etapa concreta del desarrollo humano es capaz de generar y estimular un conjunto de potencialidades dinámicas acordes a las necesidades del contexto histórico cultural y social que lo determina y genera su misma exclusión o indeterminación.


b) El contexto Histórico-Cultural como factor en la asignación de roles a los jóvenes. 
Cuando pensamos en los factores que determinan los papeles asignados a los adolescentes, nos percatamos que el contexto ejerce una influencia determinante sobre la vida del individuo, el ambiente social, las costumbres y la ideología cobran significación; la adecuación al ambiente y las tradiciones generan el rol que debe asumir el adolescente, supeditándose al espacio temporal y cultural que le corresponda vivir.




Factores que influyen para que la adolescencia se empiece a reconocer a finales del siglo XIX y principios del siglo XX como etapa del desarrollo humano


El reconociendo del concepto como una etapa más del desarrollo humano, obedece entre otros factores a los estudios pioneros realizados para conocer las causas del comportamiento humano. La ciencia, empiezan a poner sus ojos en el ser humano; el hombre y su desarrollo social y emocional se ponen en la mesa de las discusiones. Surge la sociología, la antropología y la psicología como ciencias preocupadas por la conducta humana. 


Es precisamente el desarrollo de esta última; la que unida a la biología propiciarían que se empezara a considerar la etapa de tránsito entre la niñez y la adultez como un proceso importante de cambios biológicos y conductuales, como una fase influyente y determinante en el desarrollo humano.
Es el enfoque de psicoanálisis detecto rasgos de la fase de tránsito entre la niñez y la adultez que influían y determinaban conductas, lo que le significó a la adolescencia hacer su debut como parte preponderante del desarrollo humano.








Características de las culturas juveniles contemporáneas; su surgimiento y difusión.

Los momentos históricos se encuentran subsumidos en las relaciones sociales, por lo que el origen de los cambios en las características de las culturas juveniles contemporáneas se vean determinadas por las nuevas tendencias socioeconómicas. El reconocimiento de la adolescencia como etapa de desarrollo humano se da en el marco del modo de producción capitalista y de las derivaciones emanentes. El origen de los cambios y las características de la juventud en su esencia cultural implica analizar el modo de producción y su impacto en el comportamiento humano.

A) La cultura adolescente surge a razón de las nuevas tendencias socioeconómicas y culturales en el mundo de finales del siglo XIX y durante todo el siglo XX. Ello trae consigo elementos sustanciales que matizan su evolución:

Las disposiciones legales internacionales promovidas por la UNICEF obligan a visualizar al niño- adolescente como sujeto protegido
Por un lado la dependencia familiar se prolonga



Las leyes de los diferentes países, genera un colchón de protección familiar al chico, la obligatoriedad de la educación básica, los derechos de los niños, la edad legal para ser ciudadano compromete más tiempo al padre con su obligación respecto al hijo.

La declaración de los derechos de los niños funge como otro factor influyente, pues al saberse con derechos ante la ley, modifica su actitud de sumisión por una búsqueda de igualdad y respecto del adulto para con él.




B) Características de las culturas juveniles contemporáneas:


El ámbito social, el mundo de la acumulación de riqueza, influyen y determinan las formas de vivir del adolescente. La sociedad de consumo va moldeando a la adolescencia:
Se generan los grupos de pertenencia y referencia, pues ofrecen emblemas identificatorios substitutivos de los modelos familiares, como una vía de escape a su frustrada búsqueda de independencia.





El adolescente pues, pleno de avidez social, se halla inmerso en tendencias  hegemónicas, ofrecidas por el contexto sociocultural globalizado.
En este sentido, el desarrollo de los medios de comunicación y el sistema informático son de relevancia, ya que en este contexto, el acceso a la información se convierte en una necesidad.
Las modas consumistas guían los pasos de un joven desconcertándolo y bombardeándolo, se le vende esteriotipos que adopta pronto en su búsqueda de identidad.

La falta de lenguaje claro y común entre adultos y adolescentes genera un abismo generacional que provoca la falta de comunicación al grado de llevarlos a la exclusión mutua.
Se presentan formas de rebeldía, confusión con respecto al sistema social institucional, inconformidad con las reglas, que conduce inexorablemente a un conflicto de intereses.

Surge la duda adolescente ante su adaptación a la vida adulta.



El papel de los medios masivos de comunicación como sustituto de la atención paterna difunde y generaliza al adolescente mediante estereotipos con el objeto de lucro.




La educación escolar influye mostrando un desfazamiento entre lo que se enseña y las necesidades sociales.


•La juventud contemporánea enfrenta la ausencia paterna y materna, dado los roles laborales, por tanto, los medios masivos de comunicación, la soledad, y la integración a grupos sociales con sus iguales sustituye la autoridad moral y física que representaban los padres.